Eventualmente el futbol ya no podía seguir así, trabajando en base a
arengas desconcertantes, dependencia de los “buenos para la pelota” o de jugadas
de laboratorio en pelota parada, se veía que esta fórmula no nos estaba
llevando a ningún lado, los frutos de este tipo de estrategias no podían ser
buenos.
Indudablemente, la llegada de Marcelo Bielsa al Futbol Chileno marcó un
quiebre en lo que conocíamos como
tácticas del futbol, la forma de trabajo del técnico revolucionó los estudios
en la materia, provocando una real Profesionalización.
El rol del Director Técnico fue empujado y exigido a su máxima
expresión, la labor era completa, el tiempo, tecnología y práctica evidenciaron
que el real trabajo daba resultados a largo plazo. El DT incorporó una nueva herramienta
y tarea a su papel, la información, tal como en sistemas comerciales, el manejo
de información proporciona al cuerpo técnico el desarrollo de bases de datos
para un deporte que, dentro de la cancha, se basa en Constantes, esto es
repetición potenciada en la práctica (entrenamiento).
Las constantes en el futbol, a nivel profesional y aficionado, son
evidenciadas en el desfase entre lo que sucede dentro y fuera de la cancha, el
partido y la practica mantienen la misma meta, la preparación mediante el
estudio del rival y de las cualidades individuales y colectivas de cada jugador
con posibles “sociedades” entre compañeros y obtener un resultado esperado
(entre otras). Todo esto cambia al enfrentar la “realidad” dentro del campo de
juego, las variables condicionan el encuentro desde el momento en que éste
empieza, entonces irremediablemente se
produce corte entre el jugador y la práctica o táctica previa. Aquí entran los
gritos desaforados del entrenador al borde del campo, inclusive de los propios
jugadores en la cancha, quienes tienen la oportunidad de ver el desarrollo del juego
y manejar decisiones acorde a la información reunida en planillas. Cada jugador
desarrolla constantes dentro del campo, por preferencias (obsesión) personales,
por rigores del deporte (presión, adrenalina, miedo, cansancio) o por la
atención que se presta al rival, que a su vez produce constantes pero desde nuestro
punto son “errores” que propician atacar por el lado en cuestión.
El sistema de manejo de información, el riguroso seguimiento de jugadores,
apoyado por la conectividad y la complementación de información In situ, es LA
nueva forma de trabajar el futbol, contar con sistemas de asistencia como las
grabaciones (videos) propicia el revisar cada movimiento de los jugadores.
Entender que cada persona es distinta a otra, nos entrega una infinidad de
combinaciones en los movimientos que realice cada uno, pero dentro del campo
estas son repetitivas y en este punto entra la labor antes mencionada (base de
fatos), rescatar imágenes, trabajar de acuerdo a cada individuo, resaltar
cualidades y entregar información detallada de las labores que debe cumplir y
se esperan de éste al momento de disputar un partido.
La nueva era del futbol, ya no permite la presencia, aun existente, de
arengadores con base en garabatos intimidatorios, las funciones no se pueden
explicar mediante intimidación, más que una función es una orden con posibles
consecuencias de no ser cumplida.
Actualmente el momento que enfrenta la selección nacional, con el cuerpo
técnico encabezado por Claudio Borghi, no deja de ser desconcertante, no solo
por la aparente “libertad” que propone a sus jugadores, sino más bien por cómo
ha tratado de incluir este proceso informativo dentro de su forma de trabajo.
Hace unos días (via televisión) el actual ayudante del DT, Jaime “el pillo”
vera, al ser entrevistado en un canal de deportes, mostraba con mucho orgullo
una carpeta cuyo título era “Informe Selección Argentina”, en el cual explicaba
la posesión de datos detallados de las jugadas que realizaba el equipo rival,
seguramente basado en las constantes que explicaba anteriormente, y comentó que
NO tenían información, más bien habían descartado el uso de datos relativos a
cualidades personales de cada seleccionado nacional (chile), explicaba que no
era necesario debido a que “ya se las sabían”, esto habla de “acoplamiento” al
trabajo del técnico anterior (Bielsa), si bien existe la intención de mejorar
por parte del cuerpo técnico de Chile, no deja de sonar bastante incómoda la
forma en que la tecnología será utilizada dentro del nuevo proceso.